En Cinta Martes, 20 enero 2015

Las 5 mejores películas de Clint Eastwood

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Clint-Eastwood-Perfect-World

Escribe: Alberto Molina (@stjimmy89)

Pocas filmografías dentro de la historia del cine norteamericano resultan tan trascendentes y consistentes como la de Clint Eastwood. Ícono de masculinidad gracias al western, a Sergio Leone y su “Trilogía del Dólar”, además de al Harry Callahan (el Sucio) que consagró desde los 70s hasta los 80s, Eastwood decidió tomar su sitio detrás de cámaras en 1971 y desde entonces ha invadido las casillas de director, productor y (a veces) hasta compositor en un total de 34 largometrajes. La semana pasada llegó a nuestro país su más reciente cinta, “Francotirador” (American Sniper), basada en las vivencias del que es considerado el francotirador más letal de la historia de los EEUU y aprovecho la ocasión para recordar las cinco películas que considero indispensables en su carrera como realizador, aunque estoy seguro que he dejado varias fuera (y por poco).

5. “Obsesión Mortal” (Play Misty For Me, 1971)

Este es un thriller psicológico que podíamos haber esperado de Roman Polanski, quizás, pero no de alguien a quien asociábamos más con el western. Estamos frente a su ópera prima y no hay nada como ver la primera película de un director. Claro que Eastwood también protagoniza la cinta, interpretando a un locutor de radio que vive una noche de pasión con una fanática radioescucha, la cual resulta ser una acosadora que pondrá de cabeza su vida y hasta la pondrá en peligro. Esta vorágine de suspenso hasta huele a Alfred Hitchcock. Memorable el detonador dramático que empuja con la pieza de jazz (su género musical favorito) “Misty” del pianista Errol Garner.

4. “Golpes del Destino” (Million Dollar Baby, 2004)

Esta película se alzó con cuatro estatuillas del Oscar, incluyendo Mejor Película y Director, reivindicándolo como una figura veterana importante en el siglo XXI a nivel de industria, al demostrar rentabilidad (gastó 30 millones de dólares para sumar más de 200 millones a nivel mundial). Recurriendo a la novela “Rope Burns” de F.X. Toole, con un guión adaptado magistralmente por Paul Higgs, el director nos cuenta la historia de un entrenador de boxeo que encuentra en una joven no solo a una estrella con talento innato para el deporte, sino también a alguien que adopta caso como familia. El complemento actoral que consiguen Eastwood y Swank tanto detrás como delante de cámaras es memorable. Estamos ante una de sus apuestas más emotivas e íntimas, una que nos arranca lágrimas con su sola banda sonora.

3. “La Conquista del Honor” / “Cartas desde Iwo Jima” (Flags of Our Fathers / Letters From Iwo Jima, 2006)

Es imposible separar a estas dos cintas de Eastwood, que conforman el más extraordinario díptico que se haya realizado sobre la Segunda Guerra Mundial, sobretodo por el logro de contrastar (y complementar) las idiosincrasias de dos bandos opuestos en conflicto. Por un lado, retrata la visión romántica y patriótica de los norteamericanos al mostrarnos el detrás de cámaras de una de las fotografías más icónicas de su historia bélica, además de mostrarnos el peso y consecuencias del heroísmo en los soldados involucrados. Por otro lado, presenta las diferentes caras del honor que defienden los japoneses en la batalla de Iwo Jima, por la que se sacrifican espiritual y literalmente en determinados casos. Con ambos puntos de vista, el director confronta la idea del héroe por necesidad frente a aquel que lo hace por convicción.

2. “Río Místico” (Mystic River, 2003)

Considero que este es uno de los trabajos de dirección más sólidos de Eastwood, no solo por la forma concisa y cruda con la que guía narrativamente la historia (considerando los saltos en el tiempo y las referencias constantes al pasado), sino por un notable trabajo de dirección actoral, ya que donde miremos encontramos performances de lujo. Desde un arrollador Sean Penn hasta una devastada Marcia Gay Garden (dios, ¡ese final suyo!), todo el elenco funciona en perfección orgánica y de manera inolvidable. Basada en la novela de Dennis Lehane y adaptada por Brian Halgelman, esta es la historia de un hombre que intentar descubrir al asesino de su hija primogénita, la historia también de tres amigos de infancia unidos por una fuerte experiencia de abuso infantil. Estamos ante un filme doloroso, terrible, sin esperanza. Y allí radica su riqueza.

1. “Los Imperdonables” (Unforgiven, 1992)

Era imposible que Eastwood no hiciera un western, su género predilecto: juró que sería el último también, su despedida personal por miedo a no volver a estar a la altura, una relectura de sus convenciones y modelos. Se trata de su obra maestra por excelencia, una dedicada a sus principales mentores Sergio Leone y Don Siegel, a quienes les debe su temple como realizador. Esta cinta además le valió su primer Oscar como Director y a Mejor Película. Eastwood nos regala un retrato crudo del Oeste, nos habla de un lugar sin leyes, donde cualquiera ejerce la justicia a conveniencia. Esta es la historia de un bandido retirado que debe aceptar una última misión, a pesar de que esto podría poner en riesgo a su familia, además de acercarlo a vicios superados. Hasta la fecha se mantiene como uno de los mejores westerns de la historia del cine norteamericano, por su pesimista atmósfera y su cruel temática. Una cinta que sería imperdonable perderse.

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