En Cinta Sábado, 11 junio 2016

«La Ventana Indiscreta» es una revista peruana especializada en cine a la que puedes acceder online

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"La Ventana Indiscreta" es una revista especializada de cine que se publica semestralmente. La pueden adquirir en físico en librerías, y ahora se animaron a subir números pasados. Imagen: Universidad de Lima

«La Ventana Indiscreta» es una revista especializada de cine que se publica semestralmente. La pueden adquirir en físico en librerías, y ahora se puede acceder a ediciones pasadas virtualmente. Imagen: Universidad de Lima

Escribe: Dante Morales

En nuestro país, lo normal es no discutir o debatir sobre casi nada relevante. Menos aún cuando se trata del cine, el cual es visto como un tema accesorio, que no merece ser estudiado porque es relativo. Porque sirve para distraer, como entretenimiento al que acceder un fin de semana con harta canchita en las manos.

¿Pero qué pasa si alguien se atreve a cuestionar esto? Y sobrepasa la simple opinión de 140 caracteres en redes sociales y se dedica a estudiar el cine a profundidad, desde todas sus variables y orígenes, ahondando en géneros, directores, tendencias, nacionales e internacionales. Existen estos «críticos cinematográficos» en nuestro país. Y la buena noticia es que tienen una revista monográfica semestral que ya alcanza las catorce ediciones gracias al auspicio de la Universidad de Lima y a la inmensa voluntad de sus colaboradores.

En la edición pasada de la revista, se dedicaron a repasar las carreras de Richark Linklater y Tim Burton a profundidad. Imagen: Universidad de Lima

En la edición pasada de la revista, se dedicaron a repasar las carreras de Richark Linklater y Tim Burton a profundidad. Imagen: Universidad de Lima

«La Ventana Indiscreta» es un proyecto que merece –de una vez por todas- ser reconocido por el extraordinario esfuerzo que comprende realizar una revista académica con críticos nacionales y extranjeros de primer nivel. Podemos nombrar a Ricardo Bedoya, Isaac León Frías, a su director José Carlos Cabrejo, Javier Protzel, Víctor J. Krebs, Mónica Delgado, Diego Arévalo, Hernán Schell, entre otros destacados nombres. Cabe destacar que cada edición de la revista responde a un tema en específico, del que se desprenderán varios subtemas para el deleite del amante de las lecturas académicas.

También debemos resaltar que no se visualiza, en las críticas y análisis, una vocación intolerante, dogmática, formalista; por el contrario, se trata de abrir espacios para la discusión y el diálogo, invitar a la reflexión personal y al visionado crítico del cine. Y lo mejor: pueden acceder a algunas ediciones pasadas de la revista virtualmente.

Para enterarnos de más detrás de la creación de la revista y el porqué de su formato, conversamos con José Carlos Cabrejo, una reconocida personalidad del medio cinéfilo y catedrático de la Universidad de Lima, quien muy gentilmente aceptó dialogar con nosotros. De paso, también nos contó sobre su experiencia en el último Festival de Cannes y sus películas favoritas del certamen.


 

Jose Carlos Cabrejos es el director de "La Ventana Indiscreta". Imagen: Facebook

Jose Carlos Cabrejo es el director de «La Ventana Indiscreta». Imagen: Facebook

¿Cómo te empezó a interesar el cine?

Mis inicios en el cine se remontan a los tiempos analógicos. Ni siquiera con el VHS, empecé con el Betamax. (Risas). Siempre tuve un gran interés por el cine de terror y de ciencia ficción, y empezaba a alquilar películas como “La Mosca” de David Cronenberg. Películas ochenteras como las de Freddy Krueger o de serie B como esas raras películas de zombies mexicanas. Se podría decir que es mi primer gran acercamiento al cine. Ya en la universidad se abre más mi panorama del cine, hacia ese que se conoce como el de “autor”.

Creo que uno debe experimentar con todas la formas cinematográficas posibles. El cinéfilo es una especie de voyeurista en busca de placeres visuales. Siempre he intentado ser muy flexible con respecto a las películas que puedo ver, evitando parametrarme en un solo estilo. Así como puedo ver películas de festivales, puedo llegar a ver esas películas tan malas que hasta dan risa.

¿Desde cuándo te dedicas a la crítica de cine de forma profesional?

Esto de la crítica es curioso, porque no sé hasta qué punto haya un rasgo profesional en la crítica cinematográfica. Ricardo Bedoya decía que el asunto de la crítica es algo amateur; lo cual es relativo, porque también existen críticos y críticos. Creo que un crítico debe estudiar consecuentemente la historia del cine y cómo ha ido evolucionando, por ejemplo, la estética audiovisual, para tener un manejo responsable de la información, y desde ahí poder desarrollar una concepción particular.

En mi caso tengo una gran pasión por las películas, pero también siempre he tenido otra gran pasión: escribir. Recuerdo que en la universidad realicé un trabajo sobre Tim Burton y es cuando se concretiza la posibilidad de escribir sobre cine. Ahí tuve contacto con “La Gran Ilusión”, esa gran revista que contenía unos comentarios sumamente extensos sobre películas, y se consolida mi interés por la crítica.

Hay mucha subjetividad en toda apreciación artística. ¿Crees posible que un crítico pueda llegar a ser completamente imparcial?

Uno escribe sobre una película porque o la ama o la detesta. El valor de la crítica, si bien siempre va a existir un componente subjetivo y eso es inevitable, radica en cómo construyes un criterio coherente para evaluar las películas. Y cómo dentro de ese criterio, a la vez, construyes fundamentos. Yo creo que siempre va a haber una subjetividad, un rollo personal, pero lo que va a distinguir a un crítico es el hecho de que maneja un discurso con el que sustenta su posición, sea por el encuadre, la fotografía, iluminación, entre otros apartados del cine.

En una edición de la revista se dedicaron a repasar el fenómeno televisivo reciente, esta especie de Era Dorada de la TV. Imagen: Universidad de Lima

En una edición de la revista se dedicaron a repasar el fenómeno televisivo reciente, esta especie de Era Dorada de la TV. Imagen: Universidad de Lima

El camino para poder hacer realidad un proyecto como “La Ventana Indiscreta” seguro que estuvo plagado de dificultades, ¿Cómo nace y quiénes son los responsables directos de su existencia?

La anterior rectora de la Universidad de Lima, Ilse Wisotzki, quería que apareciera una nueva revista de cine en la universidad, por lo que conversando con Ricardo Bedoya o «Chacho» León es que decidimos presentar un proyecto de revista. Por ese entonces la sala de cine de la universidad ya tenía ese nombre: “La Ventana Indiscreta”. Es cuando pensamos que podríamos crear un vínculo institucional y decidimos darle el mismo nombre a la revista.

Estamos hablando del año 2009, más o menos. Ya el internet tenía una gran relevancia. Antes la revista “La Gran Ilusión” tenía una cobertura de la cartelera, pero nosotros pensamos que para estos tiempos en los que se puede revisar todo desde la comodidad de tu laptop no era necesario.

Por otro lado, siento que cuando uno revista cosa en internet busca textos un poco más breves. Es por eso que decidimos seguir una línea de textos más largo, como una revista de frontera, porque no sé si puede ser catalogada como científica o periodística. Hay artículos monográficos de larga extensión, pero también hay breves reseñas.

¿Consideras que el cine peruano pasa por un buen momento?

El cine peruano en este momento es un cine sumamente diverso. Sumado a eso, el avance de la tecnología está permitiendo que cualquiera pueda hacer una película. Yo diría que es un gran momento, con películas autogestionadas como las Eduardo Quispe o Rafael Arévalo. Las películas regionales, con los grandes esfuerzos de cineastas independientes. Películas de bajo presupuesto. Pero también películas como las de Tondero dirigidas al gran público, y quizás no sean mis favoritas, pero lo cierto es que cubren un público amplio. Y claro, alguna vez un directivo de Tondero dijo que el cine comercial permitía financiar a posteriori, otros proyectos, como «El Elefante Desaparecido», una película sumamente interesante, expresivamente muy arriesgada. Lo importante es que se sigan haciendo películas peruanas.

Jose Carlos Cabrejos es optimista y cree que el cine comercial peruano va a mejorar con el tiempo, ya que el público le exigirá más. Imagen: Tondero

Jose Carlos Cabrejo es optimista y cree que el cine comercial peruano va a mejorar con el tiempo, ya que el público le exigirá más. Imagen: Tondero

Nuestras salas de cine se han llenado de un cine nacional muy comercial. ¿Qué opinas al respecto?

Creo que se aspira a que este cine mejore, como efecto también del impacto en el espectador. Si ves las películas peruanas de terror últimamente, ya no captan mucho la atención. Como que el público dice: «pucha, una película de terror peruaaaana, debe ser malaza ¿no?» (Risas). A pesar de que manejan toda una estrategia publicitaria. Ahí te das cuenta de que si no mejoran el producto final, puede ocurrir que el espectador ya no vaya con el mismo entusiasmo.

Se debería buscar mejorar la calidad de estas películas, para que puedan funcionar no solamente con el público peruano, sino con uno más amplio. Cuando suceda eso, el cine nacional habrá madurado. Y con la plata que están haciendo, esperemos que al menos haya mayor esmero en cuestiones como la fotografía o la dirección de arte. Creo que sí, no soy pesimista; creo que llegará un punto en el que exista un cine nacional masivo y de calidad.

¿Crees que hay un avance en las políticas culturales para el cine y los medios audiovisuales?

En muchos casos no se ha cumplido con lo establecido, con las promesas. Por ahí hubo una ilusión cuando “La Teta Asustada” logró obtener el Oso de Oro y la nominación al Oscar y se pusieron un poco los ojos en el cine. Pero no se consolidó. Creo que el Estado debe establecer un espacio fijo para las producciones nacionales en la cartelera. Han existido algunas estrategias muy limitadas con los distribuidores. Yo creo que la defensa del cine es fundamental, tiene que haber necesariamente una ampliación de ese apoyo, para estar a la par de otros países latinoamericanos.

¿Qué te parecen los esfuerzos como el Festival de Cine de Lima, para acercar a más espectadores a un cine más allá de los blockbusters?

Fundamentales. El Festival de Cine de Lima, Transcinema, Lima Independiente. Hay películas que están hechas para verse en pantalla grande, y estos festivales nos permiten ver esas películas, por lo que resultan esenciales en cuanto a la difusión del cine. La ventaja que tiene el Festival de Cine de Lima es, por ejemplo, que tiene mayores recursos para difusión y un público fiel. Deben existir estrategias para que todos los festivales puedan tener el mismo éxito. También debemos recordar que las películas que se proyectan son más exigentes con el espectador, exploran nuevas estéticas. Con esfuerzo se puede lograr que mayores espectadores asistan a estos festivales, una buena estrategia de difusión. En Argentina, a los festivales va una cantidad considerable de personas. Yo creo que aquí se puede conquistar un público cada vez mayor.

Así de cerca estuvo de Jessica Chastain en el Festival de Cannes. Lo envidiamos un poquito (mucho). Imagen: FB

Así de cerca estuvo José Carlos Cabrejo de Jessica Chastain en el Festival de Cannes. Lo envidiamos un poquito (mucho). Imagen: FB

Acabas de llegar al Perú luego de estar en el mismísimo Festival de Cannes. ¿Qué tal la experiencia? ¿Alguna anécdota? ¿Qué películas te dejaron una buena impresión?

Ha sido mi primera vez, no solamente en Cannes, sino también en Europa. La experiencia ha sido maravillosa: Cannes es el paraíso de la cinefilia. No solamente por las proyecciones, sino porque puedes observar a los artistas muy de cerca. Te puedes topar por un lado con Jim Jarmusch, un nombre asociado al cine independiente, y por otro lado te puedes encontrar con Steven Spielberg, el representante del nuevo Hollywood. Puedes ver las películas, puedes ver a los directores, pero también puedes ver a las estrellas: por ahí te cruzas con Charlize Theron o Marion Cotillard. Muchos de ellos tienen la predisposición a acercarse: recuerdo a Léa Seydoux, Kristen Stewart o Pedro Almodóvar. Y uno se da cuenta que pueden llegar a ser muy sencillos. Yo pasaba en medio de los espacios para las conferencias de la prensa y de repente me encontraba a George Clooney.

En términos cinéfilos, es demasiado estimulante. Como era mi primera vez, fui descubriendo poco a poco la mecánica. Las películas arrancaban 8:30am; es difícil dormir, estás con la adrenalina de querer ver todas las películas. Justamente las películas que proyectaban temprano eran las de la Competencia Oficial, la Quincena de Realizadores o la sección Un Certain Regard. Es una oferta monstruosa de películas.

No me agradó demasiado la premiación. Creo que «I, Daniel Blake» de Ken Loach, que se llevó la Palma de Oro, no debió ganar. Creo que habían películas mucho mejores, como por ejemplo «Sieranevada» de Cristi Puiu o «Toni Erdmann» de Maren Ade. Me gustó mucho también «Ma Loute» de Bruno Dumont, una película que tiene un humor sumamente extravagante. También por ahí destaco la de Nicolas Winding Refn, «The Neon Demon», que probablemente no sea tan redonda pero tiene su gracia, una película estilistícamente excesiva. «Handmaiden» de Park Chan-wook -el director de «Oldboy-, también me gustó. Almodovar con su «Julieta» y los hermanos Dardenne con «La fille inconnue» están muy correctos. La del encantador Xavier Dolan, «Juste la fin du monde» también me gustó. «La Mort de Louis XIV» de Albert Serra está súper interesante. Y así se termina alucinado con el festival. Uno piensa que está viendo grandes películas y que quiere tratar de ver todas las que pueda. Definitivamente la mejor experiencia cinéfila que me ha tocado vivir.

En esta edición de lujo de la revista, cada crítico escogió sus películas favoritas. Difícil y fascinante tarea. Imagen: Universidad de Lima

En esta edición de lujo de la revista, cada crítico escogió sus películas favoritas. Difícil y fascinante tarea. Imagen: Universidad de Lima

Una pregunta imposible: ¿Cuál es tu película favorita?

Creo que no tengo una. Te puedo decir algunas con las que guardo un cariño especial. Una de las películas que más he visto en toda mi vida es «Lost Highway» de David Lynch y de hecho tengo una investigación sobre ella. Un trabajo cinematográfico tan increíble como desconcertante, estimulante en cuanto a todas las capas de interpretación que posee.

También está «Vertigo» de Alfred Hitchcock, que de manera muy sutil encarna la cinefilia. Ese personaje que tiene la obsesión por mirar, que es la obsesión del cinéfilo. Como del rol de observador al principio, Scottie se convierte en una especie de director de cine, que se encuentra con esta mujer que es muy parecida a la que acechaba al principio y trata de vestirla, maniatarla. Me parece que existe una identificación de los cinéfilos con estas películas. Estas dos son las películas a las que siempre regreso una y otra vez.

Por ahí también me gusta mucho «La mujer de al lado» de François Truffaut, un gran melodrama de amor loco. No tendría una sola película, pero si tengo varias que me obsesionan. Quizás, más que películas, directores: el mismo David Lynch, o el mismo Hitchcock, Cronenberg y así varios más. Sería interminable hablar de películas que a uno lo obsesionan. Me gusta mucho Jodorowksy, «La Santa Sangre», aunque muchos críticos discrepen conmigo. Me encanta «La Montaña Sagrada». Tim Burton también: «Ed Wood». Me encanta Miyazaki, un maestro. ¡Son varias películas, no podría elegir solo una!

¿Por qué crees que el cine nos apasiona tanto?

Yo creo que lo mejor del cine es su carácter escapista, como un viaje a otro planeta. Sumergirte en otra realidad; y a veces uno quisiera quedarse allí. Pero además creo que el cine tiene una dimensión especular, es decir, uno puede ver algo reflejado de sí mismo. Por ejemplo, yo me identifico mucho con Scottie de «Vértigo». Uno piensa que ese personaje es su propio alter ego. El espectador se sumerge en el filme, pero también hay algo que desea comunicarse desde la pantalla. Una hermosa confrontación: ahí está la magia del cine. Va independientemente del género: si es cine de autor o comercial, si es una película buena o mala. El cine te saca, te extrae de tu mundo y a la vez te sumerge en una gran reflexión interior. Ahí está lo mejor del cine.

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